Él, un chico de ciudad, alto, delgado, guapo. Ella, más bajita, no gorda pero más que él, pero también guapa,de un pueblo precioso pero de pueblo.
Alberto, que así se llama vivía con sus padres y hermanos, el tercero de cinco, listo, presumido, trabajador, su madre se quejaba de que no quiso nunca estudiar, aunque terminó sus estudios y aprendió un oficio, el de barnizador, que a él le parecía poco.
Jimena, vivía con su tía en la ciudad, venida del pueblo, un poco sola, muy pronto encontró trabajo como asistenta en una casa.
Sus vidas se encontraron en el barrio en el que vivía Alberto y en el que Jimena trabajaba. Barrio" bien " de una pequeña ciudad, en la que casi todo el mundo se conoce.
Alberto empezó a interarse por la asistenta de la familia a la que tanto conocía, ya que sus padres y ellos eran amigos. La familia de Alberto no es una familia de clase alta, ni casi media, pero hacían lo imposible para parecerlo.
Jimena trabajaba sin cesar y Alberto se preparaba para trabajar. Coincidían en la calle, en el almacén de ultramarinos, etc. Pronto empezaron a hablar, a Alberto se le caía la baba mirando a Jimena y a ella igual.
Pronto ella se hizo amiga de Charo, mujer buena que la ayudó mucho en sus primeros pasos por la ciudad. Casada, ella y su marido fueron los primeros que supieron de la amistad y cariño que se profesaban Jimena y Alberto. Iban los fines de semana a bailar, ( el marido de Charo tocaba la guitarra) y se fueron haciendo de un gurpo de amigos.
Enterados las familia de Alberto de su amistad o algo más con la asistenta de sus amigos, empezaron a hacerle la vida imposible..........
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